
Era mi tía. Mi tía María, de Nafría la Llana. Nos dejó. Era mayor y ya no pudo continuar luchando. Lo hizo hasta el final. Muchos, seguro que la conociáis. Persona paciente y tranquila que siempre te atendia con una delicadeza que te marcaba. Trasmitía quietud, su voz y su comentario te llenaba. Es ley de vida. Allá, seguro que le estaba esperando mi tío Dionisio. Hasta siempre.